viernes 15 de mayo de 2009

Que nadie decida por nosotras

Enciendes la tele y los anuncios publicitarios desfilan ante tus ojos, uno detrás de otro. Tratas de ignorarlos y la mayoría de las veces crees que lo haces. Estas tan acostumbrada a ver esas imágenes que no te detienes a analizarlas. Simplemente están ahí, de fondo. Ahora presta atención, ¿Que predomina en la publicidad? Mujeres guapas, divinas de la muerte son siempre el mejor reclamo publicitario, te venden cochazos, desodorantes, bebidas alcoholicas. Si el anuncio va dirigido a hombres las mujeres se volverán locas por ellos si adquieren tal producto o tal otro, si el anuncio va dirigido a mujeres te venden que si compras tal cosa serás bella, sexy y divina. Si anuncian algo doméstico o para niños suele aparecer la imagen de la madre o de la ama de casa, en el caso de que salga un hombre será mostrándole a la mujer como hacer las tareas del hogar mejor que ellas, o presumiendo del fantastico plato precocinado que han preparado. Todo nuestro mundo está enfocado en su mayoría desde el punto de vista masculino. Las cosas "importantes" las llevan ellos, las banalidades, frivolidades o "simples" tareas domésticas son asunto nuestro, de las mujeres. Escucha las voces en off de los anuncios, casi siempre son masculinas, también las hay femeninas, pero pocas que no anuncien algo "propiamente femenino". Los hombres en la publicidad no tienen por que ser guapos, sexys y divinos, hay montones de hombres normalitos, de los que ves por la calle, no los "cosifican" tanto como a las mujeres... y no es que yo quiera que ellos también sean "hombres objeto", simplemente me gustaría que las mujeres dejaran de serlo. Y entrando en temas de actualidad, espero que la nueva ley de "interrupción voluntaria del embarazo" se apruebe de una vez por todas, de lo contrario tendremos que aguantar que los demás decidan por nosotras contínuamente, que nos sigan diciendo que hacer con nuestros cuerpos y con nuestras vidas. Valiente hipocresía la de aquellos que votan en contra de legalizar el aborto, pues todos saben que siendo ilegal, los abortos seguirán efectuándose, poniendo en peligro la salud y la dignidad de montones de mujeres y niñas. ¿Es que no lo comprenden? Con esa ley nadie está obligando a nadie a abortar, simplemente se le está dando la oportunidad de hacerlo con seguridad y dignamente a alguien que por el motivo que sea no quiere convertirse en madre. Creo que es un derecho fundamental de la mujer poder decidir cuando ser madre, y no que cuatro curas y obispos nos digan que tiene que ser cuando dios quiera porque esa es nuestra única función en la tierra, parir y ser madres. Luego en las noticias parece que todo el mundo esté en contra del aborto, se alzan furiosos con sus pancartas pro-vida, como si alguien les estuviera quitando un derecho (¡¡que nadie os obliga a abortar, si no quereis no lo hagais, sois libres, dejad de meter las narices en útero ajeno!!) y te das cuenta de que la mayor parte de las mujeres que te rodean están a favor de legalizar el aborto, sobretodo las jóvenes. Todo depende de cada una y de su propia decisión, no dejeis que os hagan creer que es algo vergonzoso, reprobable o que sois asesinas, no dejeis que os metan eso en la cabeza porque no es así. Sino también deberían prohibir a los hombres masturbarse, porque obviamente también eliminan probables seres humanos con sus eyaculaciones y ahí nadie dice nada. Vale, cuando abortas empieza a formarse algo, pero no le estás dando tiempo a que sea un ser humano, forma parte de tu cuerpo, depende de tu sangre, de tu corazón, no es un individuo con conciencia propia... ¿que se supone que hay que hacer? ¿dejar que sea un ser humano y traerle a una vida miserable, con un padre que no quiere saber nada de él? ¿Dejar que muera de hambre ya como ser humano en el tercer mundo? Me parece muy fuerte que mueran miles de niños en el mundo todos los días y nadie los proteja, deberían utilizar toda esa energía anti-abortista y pro-vida en proteger y defender a todos esos pequeños seres humanos que de verdad sienten y padecen la crueldad del mundo en el que les ha tocado nacer, ellos si merecen manifestaciones y pancartas en su defensa. En definitiva, vivimos en una sociedad todavía machista pero maquillada de color de rosa, las mujeres, sus voces, sus opiniones, su trabajo y todo lo relacionado con ellas (con nosotras) se invisibiliza, se anula. Si los hombres se quedasen embarazados haría ya siglos que existiría una ley que permitiría abortar en cualquier supuesto, imaginadlo, se quedarían embarazados cada dos por tres. Así que solo espero que aprueben esa ley y que podamos dar un paso hacia delante en vez de hacia atrás, que las mujeres se hagan oir y no dejen que nadie decida por nosotras.

viernes 3 de abril de 2009

Marruecos IV. Del desierto a Marrakech. Fin del trayecto.

La mañana que partimos del desierto rumbo a Marrakech fuimos conscientes que dejabamos atrás lo más bonito del viaje. Íbamos a hacer una ruta de dos días en 4x4 hasta la ciudad más turística de Marruecos, pasando por el valle de las rosas, la garganta del Todra la zona de las mil kasbahs (escenario de montones de peliculas de hollywood que cuenta con un estudio de cine propio), cruzando el medio Atlas... El viaje en 4x4 era pasarse muchas horas dentro de un coche, y aunque disfrutamos mucho de la cantidad de cosas que vimos por el camino, al final acabamos un poco cansados. Hicimos montones de fotos, con serpientes, en la nieve, en la carretera... pasamos un noche en una casa bereber y al fin llegamos tras muchas horas de viaje a la gran ciudad Marrakech. Había una cantidad de gente impresionante, mucho movimiento y mucho ruido. Veníamos de un lugar en el que reinaba el silencio y para nosotros fue un cambio radical.
Pensamos que quizás deberíamos habernos quedado unos días más en el desierto, pero ya era demasiado tarde. Nuestro guía nos dejó lo más cerca que pudo de la plaza de Jemma el Fna y con nuestras pesadísimas mochilas a hombros fuimos de nuevo a buscarnos la vida. Era la vez que menos ganas teníamos de ponernos a buscar hotel, andábamos algo desanimados al haber dejado el desierto atrás tan rápido y además estábamos cansados. Nos quedamos con el primer hotel en el que preguntamos y fuimos a descansar y a ducharnos, decidimos que al día siguiente buscaríamos algo más barato. Después de una ducha y una siesta volvieron las energías y las ganas de seguir descubriendo Marruecos. Salimos a explorar, la calle principal que conducía a la plaza estaba llena de restaurantes turísticos y de comida rápida, había música en cada esquina y gente de todo tipo procedente de todos los rincones del mundo. La plaza era inmensa y detrás se extendían los zocos como una red laberíntica que se internaba en la ciudad. Teníamos cinco largos días para conocer Marrakech y para hacer las compras pertinentes. Nos cansamos de regatear y encontramos comida rápida que no tiene nada que envidiar ni en calidad ni en precio a la que se encuentra en españa, estaba riquísima y era super barata. Al día siguiente cambiamos a un hotel en el que nos ofrecieron un precio mejor. Los días en Marrakech nos los tomamos con calma, pasear, comer, comprar baratijas y descansar. Por las mañanas nos íbamos a tomar un zumo de naranja (el mejor zumo de naranja del mundo) a la plaza, bien fresquito y luego íbamos a una tetería muy barata y tomábamos té o café con un pastelito y ya teníamos suficiente energía para patearnos la ciudad y regatear a muerte para llevarnos todo al mejor precio. Marrakech fue una auténtica locura. El último día en el aeropuerto respiramos aliviados, habíamos disfrutado al máximo pero después de casi un mes fuera de casa necesitabamos descansar. Hicimos escala en Madrid y tuvimos que pasar la noche allí. Cuando vimos el hotel de Madrid casi se nos saltan las lágrimas ante tanto lujo. Había un baño enorme y moderno en la habitación con una gran bañera, no hubo ninguno de nosotros que esa noche no se diera un baño caliente con espuma. Luego nos juntamos todos en una habitación a ver la tele y comentar nuestras peripecias vividas en Marruecos. Al día siguiente temprano volábamos a nuestra isla, a casa. Que pequeño que se nos iba a hacer nuestro pueblo después de pasar un mes en África.


Las montañas nevadas del Atlas


Marrakech, calle hacia Jemma el Fna


Puesto de frutas en Marrakech


Marruecos III. Rumbo al desierto



El viaje de 13 horas nocturnas en autobús fue toda una odisea digna de vivir, había tantas maletas que la unica forma de hacerlas caber todas era llenando la parte de arriba del autobus y atándolas como se haría en la baca de un coche, habíamos conseguido asiento gracias a que nos aconsejaron esperar el autobús con una hora de antelación, porque de lo contrario tenías que encontrar un hueco en el pasillo y aguantar 13 horas de pies apretujada entre la multitud. De todos modos aún encontrando asiento la comodidad era relativa, porque la gente que iba de pie trataba de robar espacio acomodándose en los reposabrazos y haciéndonos tomar posturas incómodas. Cada dos horas había una parada por si alguien tenía que ir al baño. Cuando yo tenía ganas de ir nos costó encontrar el baño y cuando lo encontramos el bus se puso en marcha y me tuve que quedar con las ganas un par de horas más que aguanté como pude. En la siguiente parada
estaba a punto de estallar, me costó encontrar el baño pero tenía que ir como fuera. Al fin, aliviada, volví al autobús y me di cuenta de que todo el mundo se estaba bajando. Teníamos que cambiar de bus si queríamos llegar al destino por el que habíamos pagado, vaya lata! Cuando conseguí acomodarme en el nuevo autobús, volvieron a parar y de nuevo tuvimos que cambiar de autobús. Total que hasta que llegamos al destino final no conseguí pegar ojo en toda la noche. Desde las ventanillas del autobús se veía un paisaje de palmeras entre las que se filtraban los primeros rayos de sol, parecían oasis porque el terreno era bastante árido. Bajamos en un pueblo muy cercano a la zona en la que teníamos el hotel, la primera vez que íbamos habiendo reservado habitación. Al ser tan temprano las calles estaban vacías, pero enseguida vino un coche a recibirnos para intentar llevarnos a otro hotel, se nos pegaron un rato pero al fin nos libramos de ellos. Un hombre abrió un bar sólo para que pudiéramos desayunar, muy amable por su parte, se nota que no tienen mucho turismo en noviembre y necesitan dinero. Tras el desayuno hablamos con un taxista y llegamos a un acuerdo enseguida para que nos llevara a nuestro hotel "Kasbah Panorama" entre Hassi Labied y Merzouga, enfrente del desierto de Erg Chebbi. La carretera no era muy ancha y estaba franqueada a los dos lados por infinitas llanuras desérticas, era una carretera en medio de la nada, al fin divisamos a nuestra derecha un horizonte de dunas rojizas que anunciaba el comienzo del desierto. En una pequeña colina en medio de la nada estaba nuestro hotel, que era una pequeña kasbah del color de la arena. El dueño nos recibió como si fuéramos miembros de su familia a los que no ve hace tiempo, nos invitó a té, se sentó con nosotros a hablar y nos enseñó nuestras habitaciones como si se tratara de nuestra nueva casa. Era perfecto, todo decorado con mucho gusto y ambientado en el desierto, habitaciones muy espaciosas con cuarto de baño y ducha de agua caliente y las camas grandes con un montón de mantas. Desde la ventana de mi habitación se veían las dunas por las que en ocasiones pasaban caravanas de camellos. Estaba tan cansada que dormí toda la tarde en vez de ir corriendo a la arena como m hubiera gustado. Por la noche disfrutamos de una deliciosa cena bereber y una velada de tambores que parecía sacada de un sueño, estábamos solos en el hotel y disfrutamos de lo lindo aprendiendo a tocar los tambores, bailando y charlando. Esa noche dormí mejor que nunca. Al día siguiente caminamos hasta Merzouga a comprar comida en una tienda, muchos niños nos siguieron todo el camino par conseguir caramelos o dirhams. Por la tarde íbamos a adentrarnos en el desierto montados en camello para acampar y pasar la noche en mitad de las dunas en una jaima. La lástima es que empezó a nublarse y la preciosa luz del sol salió poco para poder ver los diferentes colores de la arena. Al principio el camello se hacía incómodo pero al cabo de una horita te acostumbrabas y era un medio de transporte más. Tras un par de horas más alguna pausa para hacer fotos llegamos a un pequeño campamento donde estaban nuestras jaimas. Ya se había hecho de noche. Los camelleros prepararon las tiendas cubriendo el suelo de mantas para dormir cómodamente. Nos quitamos los zapatos y nos sentamos alrededor de una msita baja de madera donde nos sirvieron un delicioso tajin de verduras para cenar. Luego alrededor de un fuego tocaron tambores y cantamos todos juntos canciones berebers, parecía que estábamos en una película de aventuras. Para rematar la noche quisimos subir a lo alto de una duna para observar las vistas, lo que parecía tan sencillo se hizo casi imposible: la duna nunca acababa, era muy cansado subirla en la oscuridad y conforme íbamos subiendo se iba formando un viento bastante fuerte que levantaba la arena y nos impedía ver por dónde íbamos. La arena entraba en los ojos, en la nariz, en la boca... y los camelleros cubiertos con sus turbantes seguían sin inmutarse, acostumbrados como estaban a las inclemencias del desierto. Al final nos paramos a mitad de camino, casi no podía respirar, me senté y conseguí relajarme. Estuvimos en silencio un buen rato, aquel lugar era mágico. Cuando volvimos a la jaima el tiempo se estaba poniendo muy feo, hacía mucho viento y empezó a llover con fuerza. Nos dijeron que en el desierto suele llover sólo cinco veces al año y tuvimos que vivir una de esas raras veces que llueve. Envueltos en mantas y sacos de dormir no pasamos una pizca de frío, el techo no era impermeable del todo y a los lados había goteras, pero no caían sobre nosotros. A la mañana siguiente me di cuenta de que una de las goteras que estuchaba caía sobre uno de mis zapatos, que obviamente estaba empapado. No hubo salida del sol que ver porque seguía nublado, así que nos subimos de nuevo a los camellos de vuelta al hotel. Tres de los camellos estaban un poco trastornados y casi nos hacen caer (de hecho Melanie se cayó del suyo pariéndose de risa), y todo el viaje de vuelta tuvo atemorizados a sus pasajeros. Llegamos al hotel empapados y muertos de frío. Yussef, el dueño del hotel, me prestó sus zapatos y puso a secar los míos. Ese día empezábamos nuestra ruta de 4x4 por el atlas, pero decidimos quedarnos una noche mas en el hotel y descansar. Por la tarde el guía del 4x4 nos enseñó los alrededores, el dueño nos invitó a su casa a comer pizza bereber y luego nos fuimos a probar la tabla de snowboard en las dunas mojadas. El desierto dejó una profunda huella en todos nosotros, los paisajes como de otro mundo, la hospitalidad de sus gentes nos hicieron ver la vida de otra manera.


Palmeras al amanecer


Nuestro hotel al fondo


Las dunas




Marruecos II. Chefchaouen, Meknés, Fez.

El camino en taxi era para nosotros todo un espectáculo, yo aún no acababa de asimilar que estaba en África y trataba de absorber el paisaje para retenerlo en mi memoria. El taxista no dejaba de usar el cláxon cada vez que se cruzaba con otro taxi o con alguna cara conocida y la manera de conducir del lugar continuaba impactándonos un poco. Después de horas viendo desfilar el camino por las ventanillas vislumbramos el pueblo a lo lejos, instalado en la ladera de la montaña. Una vez llegamos procedimos a buscar un hotel de la misma manera que lo hicimos en Asilah, tomamos un té de menta en un bar, tres se quedaron allí con las mochilas y los otros tres nos fuimos a buscar la medina (donde estaban casi todos los hoteles y la parte mas bonita del pueblo). Con algunos moscones detrás intentándonos vender cualquier cosa imaginable, atravesamos la puerta de la medina y nos trasladamos a un pueblo salido de un cuento de las mil y una noches, todo estaba pintado de azul, las callejulas pequeñas subían y se bifurcaban perdiéndose en un laberinto, montones de pequeñas tiendas se repartían por todas partes deslumbrándonos con sus colores. Hicimos caso a un falso guía que quería llevarnos a un hotel que estaba justo al lado del que buscábamos y gracias a ese golpe de suerte lo encontramos a la primera. Se llamaba Pension Mouritania, el encargado muy amable nos dijo que habia habitaciones disponibles y nos enseñó un par de ellas. Nos enamoramos del encanto de aquel pequeño hotel de color azul y volvimos a por nuestras mochilas y a guiar a los demás a nuestra preciosa guarida. En el hotel no quisieron que pagásemos la habitación al momento, nos dijeron que pagaríamos al marcharnos, que "la prisa mata", así que dejamos nuestros bártulos y nos fuimos a inspeccionar, cámara en mano, aquel pueblecito tan curioso. Escaleras arriba nos topamos con la plaza, donde se arremolinaban bares y restaurantes cuyos empleados trataban de captarnos. Seguimos subiendo escaleras azules y haciendo fotos a todos los rincones, a medida que el sol se iba escondiendo un frío húmedo se iba apoderando del lugar. No llevaba ropa de abrigo y empecé a echarles un ojo a los jerseys de lana que se vendían en casi todas las tiendas, me compré uno marrón a rayas, era un modelo de chico, pero era lo mas abrigado que encontré.
No pudimos resistirnos al encanto de Chefchaouen y al final nos quedamos tres noches. Comimos la mejor comida del viaje y fue el lugar donde disfrutamos más caminando y perdiéndonos sin miedo por los mercados. El lugar transmitía paz y tranquilidad, los lugareños nos sorprendieron gratamente por su amabilidad y hospitalidad y nos enseñaron su valioso refrán :"La prisa mata".
La verdad es que nos costó mucho despedirnos de este pueblo cuando el último día nos levantamos de madrugada y caminamos cargados con nuestras mochilas pueblo abajo para tomar el bus que nos llevaría a Meknés. El autobús era viejo y destartalado, a esas horas de la madrugada hacía mucho frío y el viento se colaba a través de varias ventanas rotas, nuestros ánimos y mis defensas en particular estaban por los suelos (empezaba a pillar un buen gripazo), las cuatro horas de autobús se nos hicieron eternas. Finalmente nuestra entrada en Meknés rompía un poco nuestro esquema de viaje relajado que habíamos llevado hasta el momento. La estación de buses abarrotada y gris, los baños públicos difíciles de olvidar, los buscavidas tratando de sacar algún provecho de turistas despistados y algo positivo en parte, el español ya no era nuestra primera lengua de comunicación, nos entendía menos gente y podíamos librarnos más facilmente de los falsos guías, se oía mucho más francés (idioma en el que nos defendíamos bien y que hablaban a la perfección las dos francesas del grupo). Lo primero que hicimos al llegar a Meknés, aparte de ir al baño, fue desayunar. Aunque mi estomago estaba bastante revuelto sentía hambre y pedí un café con leche (mas bien era leche manchada)y una pasta industrial que estaba sequísima. Después de pasar tres días en Chefchaouen, el panorama no nos gustó tanto y decidimos pasar directamente a Fez que era más grande y tenía unos zocos muy interesantes. Buscamos un taxi en Meknés y tras varios intentos fallidos por querernos cobrar mucho más de la cuenta encontramos un taxista que aceptaba nuestro precio, pero al acomodarnos en el taxi nos increpó a que le pagaramos por adelantado de muy malas maneras, así que decidimos apearnos y buscarnos otra manera de llegar a Fez. Justo mientras regresábamos a la estación de autobuses un chico nos interceptó para preguntar adonde nos dirigíamos, al principio desconfiamos pero decidimos que no teníamos muchas alternativas así que le dijimos nuestro destino. El chico nos señaló un bus que en ese momento estaba haciéndo parada y nos dijo que corriéramos si queríamos pillarlo. Menos mal que hay gente buena dispuesta a ayudar sin recibir nada a cambio, gracias a ese muchacho fuimos hasta Fez en un autobús interurbano muchísimo más barato que el taxi en poco más de media hora. Fez es una ciudad importante, se notaba en la cantidad de gente que fluía por la estación de autobuses, también era muy sucia, pero el hecho de saber que ibamos a descansar en el primer hotel que encontrásemos nos mantenía contentos. Antes de buscar hotel compramos billetes de bus nocturno que a la noche siguiente nos llevaría hasta el desierto. Luego entramos a zona amurallada de Fez por la cual teníamos que orientarnos para encontrar uno de los hoteles que nos recomendaban en lonely planet, dentro del laberinto de los zocos parecía algo imposible orientarnos aunque la suerte estaba de nuestra parte y encontramos nuestro hotel enseguida, no era un lujo que digamos, pero era aceptable. Descansamos un buen rato y fuimos a pasear. Los zocos eran impresionantes, eran enormes y te perdías con mucha facilidad, había tenderetes con todo tipo de cosas y el colorido era maravilloso, las zonas donde hacían comida olían a las mil maravillas y con el transcurrir de la tarde empezamos a tener hambre, así que fuimos a cenar a un restaurante que también aparecía en la guía donde repusimos fuerzas. La noche la pase enferma en la cama mientras algunos se fueron a conocer un poco más la ciudad. Conocieron a unas chicas marroquies de las cuales nos hicimos amigas. Al día siguiente nos fuimos a comer con Asmae, una chica marroquí muy moderna que nos guió y nos ayudó a encontrar buenos precios. Nos acompañó toda la tarde hasta que tuvimos que irnos de nuevo a la estación de autobuses para embarcarnos a una nueva aventura rumbo al desierto.


Chefchaouen, el pueblo azul





Fez

lunes 29 de diciembre de 2008

Marruecos I. Tánger, Asilah.


Ha sido un viaje inolvidable, de esos que te dejan huella. Una parte de mi se quedó entre las dunas del desierto y no quiere volver. Sin nada planeado, sin ninguna reserva de hotel, equipados con una mochila y la guía Lonely Planet, nos embarcamos el 11 de noviembre en un ferry de Algeciras rumbo a Tánger. Los delfines nos acompañaron parte del camino, alegres saltarines entre las olas. El barco se demoró mas de la cuenta en llegar a puerto y cuando lo hizo ya había anochecido. Pisamos África por primera vez la mayoría, el aire olía diferente. Una mujer guardia portuaria nos aconsejó que fueramos directos al hotel sin parar a hablar con nadie, le hicimos caso y fuimos directos a buscar hotel. Sabíamos que éramos el centro de todas las miradas, se sentían como alfileres pinchándote en la piel. Al fin encontramos el hotel Biarritz, al que pensábamos acudir siguiendo los consejos de la guía, pero nos quedamos pasmados cuando nos dijeron que no tenían habitaciónes libres ¿Y ahora que?... Estábamos en un continente desconocido para nosotros y para una referencia que teníamos de un hotel bueno nos quedamos sin habitación. Hubiera sido para grabarnos las caras que debimos poner en ese momento. Pero no podíamos rendirnos tan pronto, ¡Acabábamos de llegar! En el mismo paseo marítimo seguro que algún hotel tenía habitaciones en pleno noviembre. A la derecha del Biarritz, caminando un poco, encontramos un letrero azul que ponía "Hotel Cecil", de aspecto algo cutre por fuera decidimos preguntar. El precio era exageradamente barato, 6 dirhams por cabeza (60 céntimos de euro) así que imaginamos que no debía ser muy agradable el interior. Los pasillos parecían sacados de una película de terror y las puertas estaban desvencijadas (y yo no soy precisamente muy tiquismiquis, me conformo con cualquier cosa). Pero eso superaba todas mis expectativas, al abrir la habitación se nos cayó el alma al suelo, las camas super cutres y sucias, la puerta no se podía cerrar, la ventana estaba totalmente rota, y lo peor era el baño... totalmente indescriptible, una bañera negra de porquería y no hablemos del water, que ni en mis peores pesadillas podría haberlo imaginado así. Todas las ganas que tenía de ir al baño se me cortaron de inmediato. Salimos de ahí como alma que lleva al diablo. Preferíamos quedarnos en la calle. Volvimos sobre nuestros pasos, dejando atrás al Cecil y al Biarritz, y en una esquina encontramos el hotel Valencia. Habían habitaciones libres, 100dh por persona (unos 10 euros). Subimos a verlas y nos quedamos maravillados, aunque eran normalitas estaban muy limpias, tenían baño con ducha y agua caliente, al lado de las otras eran el paraiso. Al día siguiente decidimos salir pitando de Tánger, había demasiado por ver en Marruecos y no íbamos a perder nuestro precioso tiempo en una ciudad gris y decadente como esa. Cogimos un Grand taxi, en el que conseguimos encajar los seis más el conductor y nuestras mochilas, y nos dirigimos a Asilah, un pueblecito costero a tan solo 50 km. de Tánger. La carretera en este país es toda una aventura, su manera de conducir es algo diferente a la nuestra.
Llegamos a destino y cruzamos el pueblo, mochilas a la espalda, en busca de nuestro siguiente hotel, aunque esta vez teníamos todo el día por delante. No tardaron mucho en ofrecernos una casa barata en la medina, todo tipo de drogas y guiarnos a cualquier lugar, pero nos hicimos los sobrados, les dijimos que ya teníamos de todo y no nos faltaba de nada y aún así no se nos despegaban. Como después de caminar un rato las mochilas pesaban un quintal decidimos pararnos a comer a una terraza. Descansamos, comimos y consultamos la guía con tranquilidad. Se quedaron dos en la terraza guardando las mochilas y el resto nos fuimos en busca del hotel Sáhara que, libres de peso, encontramos enseguida. El día en Asilah pasó rápido, la parte de la medina pegada al mar es preciosa y fundimos nuestras cámaras de fotos en su interior. Por la noche decidimos que al día siguiente viajaríamos a Chefchaouen, Asilah estaba bien pero Marruecos prometía pueblos más pintorescos y más auténticamente marroquíes. A la mañana siguiente aceleramos nuestra salida hacia Chefchaouen a causa de un pequeño problema que nos quisieron ocasionar un par de vendedores de hachis, que nos hicieron sentir muy incomodos en el lugar. Los chicos y yo fuimos a la estación de taxis a negociar un viaje para seis hasta Chefchaouen y después de un buen rato de tira y afloja llegamos a un acuerdo, 600dh entre todos (60 euretes). Nos pareció muy razonable pagar 10 euros cada uno por un viaje tan largo en taxi (unas 3 o 4 horas), para ser nuestra primera inmersión en el mundo del regateo no estaba tan mal. Pasamos por el hotel a recoger a las chicas y nuestros equipajes y partimos rumbo al pueblo azul de las montañas. Chefchaouen significa "mira las cumbres", pues está rodeado por montañas.

Primera noche en Marruecos, cenando en Tánger


Tánger a la mañana siguiente



Ventana azul en Assilah

jueves 30 de octubre de 2008

Vacaciones al fin!

Tanto tiempo esperando este momento y al fin ha llegado. No me lo puedo creer. Adiós a la rutina diaria y a la esclavitud de horarios que me impedían vivir. Ya puedo ser yo misma y disfrutar del tiempo libre. Cuatro años seguidos metida en una empresa con contrato fijo... y ya no podía más, necesitaba salir de ahí y respirar, no me importa la crisis, me da igual, para eso tengo mis ahorros.
Ahora toca vivir. Me voy de viaje Marruecos el 11 de noviembre y vuelvo el 29 o el 30 del mismo mes. A la aventura, en plan mochilero. Seremos 6, mi novio Sergi, mi hermano David, su amigo Gerard, mi amiga Melany y una amiga suya que acabo de conocer. Todavía estamos planeando la ruta, pero el viaje promete... además es super económico. Ya iré actualizando, ahora que tengo tiempo.

miércoles 21 de mayo de 2008

引っ越す hikkosu

Este blog mío ha quedado abandonado en el olvido desde que dí el gran paso de independizarme. No ha sido premeditado, me hubiera gustado dedicarle almenos unas lineas diarias, pero por lo visto mi cabeza tenía demasiados datos que procesar ante tanto cambio concentrado. Creo que ya lo he digerido bastante y me veo capacitada a sacar adelante mi maltrecho blog. Aunque odio las rutinas. La independencia se lleva bien, muy bien de momento; comparto mi espacio vital con mi novio y con mi gato y de momento nadie se queja, bueno el gato a veces.


(Mi gatito, nostálgico, asomado a la ventana de su nuevo hogar)



引っ越す hikkosu: significa mudanzas en japonés


lunes 3 de marzo de 2008

Mata gatos


Cuando me lo contaron no daba crédito a lo que escuchaban mis oídos. Bueno, miento, si daba crédito, porque desgraciadamente tenemos que compartir el planeta tierra con algunos especímenes humanos que no merecen estar vivos.
Jaime Ferrero, candidato del PP al Ayuntamiento de Talavera en las últimas elecciones municipales y miembro de las Nuevas Generaciones del PP, ha sido pillado mediante unas fotos colgadas en internet posando orgulloso
y sonriente con un montón de cadáveres de gatos ensangrentados, después de ir de cacería y torturarlos junto a un par de colegas, uno de ellos también miembro de Nuevas Generaciones. El hecho de que sea del PP es lo de menos (pese a que los detesto), fuese del partido político que fuese estaría igual de furiosa y habría publicado lo mismo, pero da la casualidad de que es del PP. No se que tiene ese hombre en la cabeza para emprender tal hazaña y posar así de feliz con un rácimo de gatos muertos a los que ha torturado previamente, aparte de cruel, despiadado y millones de cosas más que podría decir para definirle, es inmensamente estúpido por colgar ese tipo de cosas en internet. La condena para esta barbarie está prevista que sea de entre tres meses y un año de prisión, yo lo ataría a una silla, lo untaría de whiskas y lo encerraría en una habitación plagada de gatos hambrientos y con sed de venganza (es demasiado suave, mejor encerrarlo con gatitos grandes y hambrientos, como leones o tigres de bengala y que se lo zampasen de un bocado).
No quiero ensuciar mi blog poniendo las fotos de esa abobinación, quisiera ponerlas para que todo el mundo que cayera por aquí las viera, pero no puedo colgar algo así aquí porque duele a la vista.
Así que os dejo un par de links de la noticia en los medios.





Por cierto, también podréis apreciar la diferencia de enfoque de la noticia de un diario a otro. El diario El Mundo, con claros tintes peperos nos da una versión más suavizada de la noticia hablando de "maltratar a varios gatos" cuando la palabra sería asesinar, matar, torturar. En el diario El País aparece la foto completa, sin cortar, en la que se aprecia que el tipo en cuestión tiene los pantalones ensangrentados, está claro que están muertos, nadie puede sujetar tantos gatos vivitos después de ser maltratados, no se dejarían, los gatos no son tontos.
En fin, no tengo más palabras... o más bien, tengo demasiadas como para escribirlas.



domingo 2 de marzo de 2008

Hibernación


Vaya, ya estamos en Marzo... y yo con mi blog descuidado y abandonado, que se le va a hacer... no hago otra cosa que trabajar, trabajar y trabajar y el poco tiempo que tengo estoy demasiado cansada o tengo tantas cosas que hacer que no le presto demasiada atención a mi rinconcito virtual.
Llevo un par de semanas encontrándome regular después de pasar una gripe, estoy cansada, me duele la cabeza, todo me da pereza... Lo típico, vamos. Pero ya se acabó, me sacudiré la pereza, me despojaré del sueño y el cansancio y a vivir. Si es que parezco un oso hibernando.




viernes 15 de febrero de 2008

Pesadilla en mitad de la noche.

Acabo de despertarme del sueño más terrorífico que he tenido nunca, aún tengo miedo, en serio, y los ojos pegados por el sueño. Son las 4:25 a.m. La cuestión es que intento consolarme pensando que anoche cené mucho, que tengo un poco de dolor de garganta y que quizás me haya entrado fiebre y por eso he tenido un sueño tan real, porque si no perfectamente me pondría a escribir aquí sobre experiencias paranormales y no me apetece porque me da yuyu. Todo el mundo en casa duerme y tengo que hablar con el blog, ya soy un poco mayorcita para correr llorando a la habitación de mis padres, pero ganas de hacerlo no me faltan, creo que voy a decirles a los gatos que duerman conmigo, porque mañana trabajo y tengo sueño.
Me costaba mucho dormir porque tengo un poco de malestar, pero al final me he tumbado boca abajo agarrada a la almohada y me he dormido. escuchaba a mis compañeras de trabajo hablar, era demasiado real, todo lo que decían, hablaban entre ellas mientras yo dormía, ahí todavía no tenía miedo. Era real, estaba ahí y no me dan miedo ellas. Luego abría los ojos y me empezaba a dar cuenta de que estaba durmiendo en el suelo del baño, ellas al ver que abría los ojos se alegraban y me decían que me levantara, estaban comiendo. Pero al quererme levantar me daba cuenta de que mi cuerpo apenas respondía, no podía moverme. Le pedía a una amiga que me ayudase a levantarme y cuando estaba de pie sentía que no podía aguantar mi cuerpo sola, no se como explicarlo, como si estuviera drogada o algo así. Caía otra vez al suelo e intentaba arrastrarme un poco moviendo los pies, pero mi cabeza quedaba en el hueco que hay entre la pared y el bidet y me entraba claustrofobia. De nuevo pedí ayuda a una amiga para que me sacase de allí, pero esta vez le dije que me dejase en el suelo porque necesitaba dormir. Entonces me despierto, pero viene lo peor, porque estoy despierta, siento que lo estoy, la luz apagada, mi habitación normal, tal como está siempre, y la sensación súper real de estar despierta y consciente, ¿vale? No estoy loca, supongo que este tipo de sueños existen porque sino me muero de miedo y no vuelvo a apagar la luz... Bueno sigo contando, pero se me hiela la sangre sólo de recordarlo y además cada pequeño ruido que escucho me sobresalta. Pues me he "despertado" un poco agobiada del sueño y he abierto los ojos para comprobar que estaba en mi habitación, porque el sueño anterior había sido muy real, y si, estaba en mi cama. La tenue luz que desprende el ordenador cuando está apagado ilumina lo suficiente como para ver los contornos de mi habitación, se ve todo bastante bien cuando te acostumbras a la oscuridad. La cuestión es que en el preciso momento en el que respiraba aliviada pensando "sólo ha sido un sueño" y me he vuelto a acomodar, el colchón y mi cuerpo han empezado a temblar de una manera bastante agresiva, duermo en una litera, en la de arriba y abajo no hay nadie porque mi hermana ya no vive en casa, el caso es que no sabría explicar si era el colchón lo que me hacía temblar a mi o yo la que hacía temblar el colchón. He empezado a repetirme en mi cabeza, tranquila, estás soñando, tranquila, no es real, porque estaba realmente aterrorizada, me he calmado un poco y mi cuerpo ha dejado de moverse y el colchón también. Me he quedado unos segundos mirando hacia el colchón, en la sábana hay un pequeño agujerito y me he concentrado a mirar ese punto. De repente se ha abultado y ha empezado a palpitar como si fuese un corazón, "es un sueño, es un sueño, no debes tener miedo, respira" me repetía una y otra vez, pero tenía tanto miedo y me creía tan poco que fuera un sueño que he intentado levantarme para ir a encender la luz. En ese momento he sentido unas manos sobre mi espalda, sí, las he sentido , demasiado reales, y luego otro par de manos, unas mas grandes y otras más pequeñas... no me dejaban levantarme, hacían fuerza contra el colchón para que no pudiera levantarme. He llegado a pensar que eran mis hermanos pequeños que trataban de tomarme el pelo o algo así, he girado la cabeza para mirar y no había nadie, pero las manos seguían ahí haciendo fuerza. Entonces me he dicho "seguro que es un sueño porque esto no puede ser real, no puede serlo, no me lo creo" y con todas mis fuerzas he levantado mi cuerpo oponiendo resistencia a la fuerza que intentaba inmobilizarme y he conseguido incorporarme. He mirado hacía los pies de mi cama y había un "hombre" con cara de rata medio subido a mi litera, quieto, mirándome desde unos ojos completamente negros y brillantes, he tratado controlar mi pánico, porque eso ya no era miedo. Ese hombre podía controlar mi cuerpo solo con la mente, era muy fuerte y me ha lanzado otra vez contra el colchón, pero sin tocarme (parecía la niña del exorcista), entonces refugiada bajo la excusa de que solo era un sueño, excusa que trataba de creerme con todas mis fuerzas para no morir de un infarto, me he vuelto a levantar, le he mirado a la cara como si no le tuviera miedo (mentira), y con mi mano he hecho la señal de apuntarle con una pistola e incluso he hecho el ruido con la boca, como si le disparase. No se ha movido, seguía quieto mirándome. Entonces he intentado darle una patada en su estúpida cara con todas mis fuerzas, pero en el aire mis piernas han cambiado el rumbo siguiendo su voluntad en vez de la mía, y se han quedado cruzadas por encima del borde de la litera, colgando en el aire. Sentía perfectamente la madera bajo mis piernas y la presión, otra vez, de unas manos invisibles que trataban de inmobilizarme. Ya era el colmo y ahí si me he cabreado de verdad, he hecho acopio de todas mis fuerzas y he empezado a patalear con furia, las manos seguían intentando inmobilizarme pero no podían conmigo porque estaba muy enfadada, sin parar de patalear he empezado a incorporarme y he mirado al hombre-rata de nuevo a la cara. Me he acordado de la escena de la película El Laberinto. Cuando la chica Sarah le dice al príncipe Jareth: "mi voluntad es tan fuerte como la tuya y mi reino igual de grande. ¡No tienes poder sobre mí!" Le he dicho lo mismo al hombre-rata: "no tienes poder sobre mí, no creo en tí, no creo en tí, es un sueño y no tienes poder sobre mí, es mi sueño". Más bien se lo he gritado. Y entonces todas las fuerzas que poseían mi cuerpo me han soltado y he caído al colchón, estaba agotada y me costaba abrir los ojos, pero el miedo a volver a vivir algo parecido ha sido más fuerte. He abierto los ojos, he saltdo litera abajo y he corrido a encender la luz. Luego he encendido el ordenador y he empezado a escribir lo que aquí leéis, aterrorizada todavía. He tumbado el espejito que tengo delante, temía ver la cara del hombre-rata reflejada o cualquier otra cosa horrible acechando tras mis espaldas. Aún tengo miedo, ha sido tan real, que temo seguir soñando y que mañana (hoy) al visitar mi blog no encuentre este post, que esto también forme parte del sueño. Necesito saber si alguien ha tenido alguna vez algún sueño tan real que no creyeseis estar soñando, a ver si es posible que haya tenido fiebre y eso me haya provocado el sueño, o algo me haya sentado mal. Pensareis que he fumado algo raro o que algo me han echado en la bebida, pero no. Anoche fui con mi novio, primero a tomar algo sobre las 20:30, pedí un té con limón y un trozo de tarta. Más tarde fuimos a cenar algo, me pedí unos "pambolis" (típico mallorquín: pan con tomate, aceite y cualquier cosa por encima) y otro té, pero de canela y naranja... y luego para rematar me pedí un trozo de tiramisú, que estaba riquísimo pero era muy grande. No sé supongo que una mala combinación, sumándolo a que estoy un poco malita, que me habrá subido la fiebre y me habrá provocado alucinaciones. Ahora son las 6:06, tengo mucho sueño pro no quiero ir a dormir por miedo, algo tendré que hacer, almenos hasta que se haga de día y no pueda más, o que alguien se levante y me de la tranquilidad de estar ahí por si me pasa algo. Supongo que más tarde, cuando vuelva a leer esto me reiré de mi misma y estaré mas tranquila. Me toca trabjar de 12:00 a 20:00, aún me quedan 6 horas para empezar. Cuando vuelva, ya revisaré las faltas de ortografía y buscaré alguna imagen para decorar la entrada. Debe ser un desastre porque estoy dormida.

martes 12 de febrero de 2008

Este no es un mal Blog.




Y este es mi primer premio... que ilusión! Desde el blog de Rorpieth me ha llegado este regalito, el reconocimiento de que esta humilde charca no es un mal lugar para pasar a refrescarse. Así que muchas gracias amigo por el detalle. A continuación paso a detallaros las bases del meme:

- Hacer un post indicando el link de la persona que nos entrega el premio.

- Mencionar la categoría (en este caso “buenos blogs y que uno acostumbra a visitar regularmente”).

- Poner la imagen de la cabecera correspondiente al premio

- Entregarlo a siete blogs.

Bueno, bueno, pues los nominados son:

  • Burbujas y Arena, el blog de dunna que nos trae susurros del Sáhara. Aunque actualiza lentamente siempre vale la pena. Eso es lo más importante.
  • El Mar más grande que hay, su dueña Iki ha surcado los mares y ha visto mundo. En su blog podrás seguir su rumbo alrededor del globo. Huele a mar y a café de Colombia.
  • Suma de Vidas, un blog donde el aburrimiento no es posible, siempre hay algo que despierta mi curiosidad. Chino Moreno + Yelloweyes + Dunkel= una suma de vidas. Les dedico el premio a todos ellos.
  • Bajo el Hielo, nunca sabes que puedes encontrar bajo su fría superficie. Un blog entrañable donde siempre nieva. Abrígate bien y entra, te hará pensar y soñar.
  • El mundo según Elizabetha, porque es un mundo especial en el que a veces reina la oscuridad y otras brilla la luz. Es un mundo muy grande en el que puedes encontrar de todo, siéntate y escucha sus pensamientos.
  • Blogus, por que me encanta su forma de pensar y de plasmar sus pensamientos, porque tiene los ojos abiertos en un mundo en el que muchos los tienen cerrados.
  • Mi Burbuja Transparente. ¿Que hay dentro de las burbujas? En otras no sé, pero en ésta hay demasiadas cosas y además... es transparente, así que asómate a mirar.

lunes 11 de febrero de 2008

Pista nº 6

He hablado con las autoridades mundiales, he llamado a algunos contactos y he movido algunos hilos... y lo he conseguido, he cambiado el día de San Valentín del calendario. Este año ya no es el 14 de febrero sino el 12.,¡¡HOY!! ¿Por que? Por que es mi día libre y me apetece. Así que ¡feliz día de San Valentín Xexi! Ahora la pista:

-Estás a punto de alcanzar tu objetivo.
El Tesoro está cerca, Pirata. Tienes todos los datos, no falta nada. Sólo hay que encajar las piezas. Y si algo puede ayudarte cuando estás perdido ése es Google Maps. Introduce los "números mágicos" tal y como están en el buscador (copy+paste). Espero que te salga un lugar de Mallorca porque sino... tenemos un problema, yo no he salido de la isla.
Ve hasta ahí, la vista es alegre y se divisa el horizonte. Y recuerda: el nº 806 te abrirá muchas puertas. Quizás esté tras ella...



domingo 10 de febrero de 2008

Nadie escucha


Todos hablan, todos cuentan sus penas, lo mal que les va la vida, lo duro que ha sido el día. Todos hablan sin parar, apenas se paran a respirar.
Penas, alegrías, problemas, deseos, metas, decepciones y sorpresas.
La conversación se convierte en una mesa de ping-pong y las palabras rebotan de un lado al otro sin hallar nadie que las recoja.
Si supieran lo importante que es escuchar, todo lo que aprendes de la vida simplemente callando mientras otros hablan, ir recogiendo con cuidado todas las palabras que lanzan al espacio... si supieran eso y escuchasen, simplemente el mundo sería un poquito mejor.




viernes 8 de febrero de 2008



miércoles 6 de febrero de 2008

El mayor vertedero del mundo


Me he quedado impresionada al leer esta noticia, es increíble que se haya podido llegar al extremo de acumular tanta basura en el mar y no se haya hecho algo al respecto. Para que luego cuatro listillos se atrevan a decir que el cambio climático es un cuento. Me siento indignada con el género humano ahora mismo.



Una mancha de basura con un tamaño dos veces el territorio de Estados Unidos flota y se desliza entre la Costa de California y Japón